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¿Estamos preparando a las personas para la IA o solo comprando tecnología?

¡Hola! Ya es lunes 23 de marzo de 2026, y faltan 283 días para que se acabe el año. Que sea lunes no significa que tengamos que empezarlo pesado — pero sí con una conversación que vale la pena tener. Hoy quiero hablarte de un tema que cada vez es más crítico en nuestras organizaciones y que, honestamente, está generando mucho estrés en las personas y en los equipos: la brecha entre la tecnología que estamos comprando y la preparación real de nuestra gente para usarla bien.

Hay una pregunta que pocas veces nos hacemos:¿Estamos preparando a las personas para la inteligencia artificial, o solo estamos comprando tecnología?

En los últimos dos años, las organizaciones han invertido millones de dólares en software, automatización, inteligencia artificial, analítica de datos y nuevas plataformas. Pero poco en las personas.

Los consejos de administración hablan de transformación digital, los CEOs hablan de eficiencia, y los CFOs hablan de productividad. Pero muy pocos hablan de la capacidad humana de adaptarse a ese cambio.

El Foro Económico Mundial, en su reporte más reciente de 2025, lo confirma con datos globales: de cada 100 personas en la fuerza laboral mundial, 59 necesitarán capacitación antes de 2030 — y 11 de ellas probablemente nunca la recibirán. Eso representa más de 120 millones de trabajadores en riesgo de quedar fuera del mercado laboral. No es Europa. No es una región. Es el mundo entero. Y eso incluye a México, a América Latina, y a las organizaciones donde trabajamos tú y yo.

Pero el dato más importante no es la capacitación técnica.Es que la ventaja competitiva de las empresas ya no dependerá solamente de la tecnología, sino de capacidades humanas como la adaptabilidad, la creatividad, la resiliencia y el juicio.

Es decir, estamos entrando a una etapa en donde la tecnología será accesible para todos, pero la capacidad de las personas para usarla bien, no. Las empresas que inviertan en las personas en su capacidad de uso de la IA, tendrán una verdadera ventaja competitiva.

Lo que las juntas directivas deben hablar

Hay una paradoja que pocas organizaciones están dispuestas a nombrar:la IA, en muchos casos, está aumentando la carga de trabajo, no reduciéndola.El 96% de los líderes C-suite espera que la IA mejore la productividad de sus equipos. Pero el 77% de los empleados que ya usan estas herramientas reportan que su carga de trabajo ha aumentado — y casi la mitad no sabe cómo lograr los resultados que se esperan de ellos.

Lo que está pasando tiene un nombre claro:se implementa tecnología nueva sobre modelos de trabajo obsoletos, y en lugar de liberar capacidad, se crea presión.Empleados con una herramienta más en su lista, sin el tiempo, la guía ni los sistemas para usarla bien.

Por eso, muchas empresas están invirtiendo en reskilling, pero se están olvidando del bienestar.Están invirtiendo en cultura, pero sin claridad estratégica. Están invirtiendo en liderazgo, pero sin desarrollar humanidad. Y eso genera organizaciones cansadas, confundidas y resistentes al cambio.

Cada vez estoy más convencido de algo: reskilling sin bienestar no escala, cultura sin claridad no transforma, y liderazgo sin humanidad no sostiene el cambio.

El gobierno en la IA: el elefante en la sala

Hay un segundo problema que pocas conversaciones en las juntas directivas tocan abiertamente. El 75% de los CEOs dice que la IA confiable es imposible sin una gobernanza efectiva. Y sin embargo, solo el 39% tiene hoy una gobernanza real de IA generativa en su organización.

Se están tomando decisiones con IA — decisiones que afectan a personas reales — sin marcos claros de ética, transparencia ni responsabilidad. Eso no es transformación digital. Es improvisar a escala.

La transformación tecnológica no es un proyecto de sistemas. Es un proyecto de personas.

El futuro del trabajo no se va a definir por la inteligencia artificial que tenga una empresa, sino por la calidad del liderazgo, la cultura organizacional y la capacidad de aprendizaje de su gente.

Como decía Peter Drucker: "Culture eats strategy for breakfast."

Hoy podríamos actualizar esa frase:La cultura se está comiendo a la transformación digital.

La pregunta entonces ya no es si vamos a adoptar inteligencia artificial.La pregunta es si estamos construyendo organizaciones donde la tecnología potencie el valor humano, o donde lo desgaste todavía más.

Para mi está claro:Las empresas no se transforman cuando compran tecnología. Se transforman cuando su gente cambia la forma de pensar, de trabajar y de liderar.

Y esa, es una transformación mucho más difícil que implementar cualquier sistema.

Si este tema te resuena, me encantará leer tu opinión en los comentarios. ¿Qué están viviendo en sus organizaciones? ¿Están invirtiendo más en tecnología o en las personas que la usan?

Y si crees que esto le puede ser útil a alguien de tu red, comparte esta publicación — a veces la conversación correcta llega en el momento correcto.

Que tengas un excelente inicio de semana. Que este lunes sea uno de esos días donde algo hace clic. 💡

Gracias por leerme.

Gustavo García Alvarado

Axones. Talento, liderazgo e inteligencia artificial.

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